Cafés del mundo

 


Café Europa, en Praga

No ha mayor placer cuando se viaja, que dedicar un día a caminar en alguna ciudad del mundo para conocer sus más interesantes lugares. Hacer un alto en el camino y visitar ojalá el mejor café, para sentir el ambiente cotidiano, la decoración, la música, la atención y desde luego, degustar una exquisita taza de café o un aperitivo que sea típico de esa cultura.

En el viejo continente son muy frecuentados y existen de todos los estilos y condiciones. Uno de ellos es el prestigioso Café Europa, de estilo Art Noveau, fundado en 1906. Ubicado nada menos que en la hermosa ciudad de Praga, capital de la República Checa, en un importante sector, la Plaza Wenceslao, que fue en el pasado escenario fundamental de hechos históricos como la Primavera de Praga.

Al ingresar el turista siente el ambiente deslumbrante y agradable. El mobiliario brinda un toque de distinción pues conserva sillas, espejos y lámparas originales desde cuando el bar era la recepción de un hotel. Se sirven con esmerada atención exquisitos cafés y tés de inigualable sabor y aroma. Sobresalen allí los manteles blancos y servilletas impecables, las vajillas con finas piezas como joyas por su belleza, los cubiertos.

Pero como los gustos son tan diversos, hay quienes prefieren sentarse en el exterior, en una mesita con vista al boulevard. La fachada amarilla es muy linda y le otorga un sello europeo típico. En ella sobresalen adornos y figuras. Los balcones recuerdan el esplendor de los viejos y tradicionales hoteles europeos.